NOTICIA
26-02-2015

Averías en el Filtro de Partículas, FAP o DPF. Consejos útiles de conducción que te ayudarán a evitarlas

En la actualidad, la mayoría de los vehículos diésel equipan filtros de partículas FAP o DPF que se encargan de eliminar las partículas sólidas generadas por el motor ayudando así a cumplir con las limitaciones de emisiones contempladas en la Euro V y Euro VI.

Ubicado en el tubo de escape, digamos que el Filtro de Partículas se encarga de recoger y almacenar las partículas sólidas que emiten los motores diesel hasta un determinado momento -digamos que cuando se llena- en el que inicia un proceso de regeneración a través del que, quema todas esas partículas para hacerlas desaparecer.

¿No sabes si tu coche equipa este sistema? Consulta tu libro de mantenimiento o pregunta a tu EuroTaller de confianza en tu próxima visita.

Fallo en el Filtro de Partículas: una avería cara

Mejor asegurarte de que tu coche monta o no DPF y tenerlo en cuenta para adaptar la conducción que circular sin preocuparte y provocar una avería indeseada. Que no sea una luz en el salpicadero la que te haga recapacitar cuando ya se haya averiado el filtro de partículas.

Entender cómo funcionan estos sistemas, nos ayudará a adaptar nuestra conducción a sus necesidades. El filtro necesita que los gases de escape alcancen una temperatura adecuada, de entorno a 600 ºC, para llevar a cabo la regeneración -la quema de partículas acumuladas-, para lo cual necesitaremos conducir alrededor de media hora por encima de las 2.500 rpm. En este sentido, conducir solo en ciudad no suele ser lo más adecuado. Por eso, quizás, antes de elegir un modelo u otro de vehículo, es recomendable analizar el tipo de conducción que mayoritariamente se va a realizar con él.

Si no cumplimos esos requisitos y el filtro acumula el máximo de partículas que puede albergar, será el motor el que se encargue de realizar la regeneración inyectando más carburante para hacer aumentar la temperatura de los gases de escape. Pero claro, esta medida, que puede producirse cada 1.000 kilómetros -o más- dependiendo del tipo de conducción que hayamos realizado, consumirá más combustible: hasta un 15% por encima del habitual.

En cualquier caso, cuando notes que comienza el proceso de regeneración, es necesario que el motor no se apague. De lo contrario, si se interrumpe el proceso varias veces es probable que tengas que ir al taller para realizar la regeneración. El testigo del salpicadero no dejará lugar a dudas. De lo contrario, el filtro podría averiarse, y la factura del taller ser elevada.

Conducir adecuadamente evita averías

Las averías del Filtro de Partículas, DPF o FAP, son caras. Conducir adecuadamente, entendiendo cómo funciona este sistema, es fundamental para minimizar riesgos. Consejos:

  • Haz caso a las recomendaciones del fabricante. Consulta el libro de mantenimiento.
  • Utiliza un aceite lubricante adecuado. El proceso de regeneración provocado por el motor y el aumento de la contaminación provocada hace recomendables aceites Low Saps. Los experimentos, con gaseosa y nunca con el coche.
  • No conduzcas exclusivamente en ciudad. Los trayectos cortos a bajas revoluciones, como te hemos explicado, hacen que el sistema no funcione correctamente. Evitarás que el motor tenga que encargarse de las regeneraciones.
  • De vez en cuando, dale una alegría al coche: unos 15 minutos por autopista a 3.000 rpm, de vez en cuando, serán agradecidos por tu coche.
  • Aditivos que ayudan a quemar las partículas sólidas. Si tu filtro las necesita, ya sabes, asegúrate de que sus niveles son adecuados en el taller. Encontrarás, una vez más, información en el manual de tu fabricante y en los consejos de los expertos de tu EuroTaller de Confianza.
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