NOTICIA
16-03-2021

Conducir a bajas revoluciones, aunque está de moda, produce averías

Los fabricantes por reducir emisiones y los conductores por gastar menos se intenta conducir a bajas revoluciones porque parece que es más eficiente y ecológico. Aunque la verdad es que esto no es del todo correcto en primer lugar y puede ocasionarnos averías más graves, en segundo.

Así que se ha extendido el convencimiento de que el uso de la marcha más larga para bajar revoluciones tiene sus beneficios, pero que si no se usa correctamente puede llevar al límite a nuestro motor, pero también a nuestro bolsillo como podrán corroborar los expertos de nuestro EuroTaller de confianza.

Lo ideal es llevar las revoluciones que necesita nuestro coche para ser verdaderamente eficiente. Los motores turbodiésel suelen ofrecer sus mejores prestaciones entre las 1.500 y las 3.000 rpm, mientras que los de gasolina también turboalimentados oscilan entre las 2.000 y las 3.500 rpm. Por lo tanto, a nivel general, lo ideal es llevar siempre el motor entre este margen.

Además, los fabricantes instalan cajas de cambio con desarrollos muy largos. Ya casi todos tienen 6 velocidades si hablamos de cambio manual y en el caso de los automáticos lo normal está convirtiéndose en 8, pero podemos encontrar de 9 y de 10 relaciones.

¿Qué nos puede pasar si vamos demasiado a bajas revoluciones?

Si utilizamos el motor a bajas revoluciones muchas veces cuando no debemos, lo que estamos provocando son esfuerzos innecesarios al mismo, además de vibraciones. Éstas últimas especialmente son bastante dañinas para la mecánica, con lo que podrían derivar en averías que, seguro, serán más caras que todo lo que se haya ahorrado conduciendo indebidamente.

Si el motor es diésel, especialmente en los más nuevos, el conducir a bajas revoluciones puede generar averías en los sistemas anticontaminación, ya que no alcanzarán las temperaturas de trabajo necesarias. Así que nos encontraremos con la aparición de averías en los sistemas anticontaminación como FAP y EGR. El uso de gasóleo genera partículas y hollín en condiciones normales, pero si obligamos al motor a trabajar en sus peores condiciones, los sistemas anticontaminación terminan por saturarse y por no alcanzar las temperaturas de trabajo necesarias para regenerarse.

Para evitar problemas y averías, solo es necesario saber cuándo debemos movernos a muy bajas revoluciones, usando el sentido común para saber cuándo podemos circular a pocas revoluciones y cuando debemos exprimir toda la potencia del motor de nuestro coche.

En la Red EuroTaller te animamos a cuidar del mantenimiento de tu coche. Encuentra tu taller de confianza más cercano y deja que nuestros profesionales revisen el estado de tu coche.

En EuroTaller se hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Puede cambiar la configuración u obtener más información sobre nuestra política de cookies aquí.