NOTICIA
11-09-2019

Consejos de conducción para reducir las averías y mantenimiento del sistema de dirección

Revolucionar motores fríos, conducir a alta velocidad, con frenazos bruscos o conducir con el pie en el embrague… No deberíamos, pero al final, en mayor o menor medida todos podemos desarrollar vicios al volante que acaban afectando también a los componentes y sistemas de nuestro automóvil. Y las piezas del sistema de dirección y suspensión, por ejemplo, son unas de las que más pueden ver acelerado su desgaste debido al estilo de conducción.

Malos hábitos de conducción que incrementan la factura del taller

Estos sin algunos de los vicios que pueden contribuir a un desgaste prematuro del sistema de dirección y suspensión.

Descansar el pie en el embrague

Si dejamos el pie sobre el pedal haremos que esté parcialmente desembragado. De este modo, podemos provocar un desgaste innecesario en la placa del embrague.

Además, desembragar para hacer que el coche avance puede resultar peligroso si de repente tenemos que desviarnos o hacer una maniobra.

embrague averíaDejar la mano sobre la palanca de cambios

¿Dejas descansar la mano sobre la palanca de cambios sin darte cuenta? Mal hecho.
La palanca de cambios está conectada a la barra de control, así que estas haciendo que el peso de tu brazo pueda empujar las horquillas de selección contra los engranajes, provocando desgaste. Además de más seguro para la conducción, mantener las dos manos en el volante contribuirá a reducir ese posible desgaste.

Conducir con el testigo de combustible encendido

Si se agota el combustible y tienes la constumbre de estirar los kilómetros recorridos hasta el próximo repostaje, deja de hacerlo. Cuando el depósito está vacío se genera calor que puede afectar a la bomba de combustible. Asimismo, podría averiarse también el convertidor catalítico.
Si existe suciedad en el depósito, el filtro del combustible también puede acabar obstruyéndose, así que mejor no te arriesgues.

No usar el freno de estacionamiento

Debemos usar el freno de estacionamiento (o ‘emergencia’) al aparcar. No solo porque proporcione una sujeción segura: también además de ayudar a proteger el sistema de transmisión.

Baches y hoyos. Badenes y resaltos: No aceleres

Es más que recomendable conducir lento, con cuidado, cuando hay baches, hoyos u otros obstáculos en la carretera. No solo porque sea peligroso, ya que si circulamos a gran velocidad podríamos incluso perder el control del vehículo, pues los impactos con los obstáculos pueden hacer que se modifique la alineación de las ruedas y que se dañen las piezas del sistema de suspensión.

Revolucionar el motor en frío

Mala idea. Es necesario que se caliente poco a poco. Demasiadas revoluciones por minuto en un motor frío generan una tensión innecesaria.

Ojo a la marcha seleccionada

El coche debe avanzar siempre de forma óptima. Mantener revoluciones bajas puede ayudar a ahorrar combustible, mientras que una marcha demasiado alta podría atascar el motor. Por eso es necesario que nos adaptemos a las características del trazado. Especialmente en pendientes, necesitaremos niveles de revoluciones suficientes para que el coche avance de forma óptima.

Si ya es demasiado, y notas algún problema en el sistema de dirección y suspensión de tu automóvil, acude a tu EuroTaller de confianza. Solicita Cita Previa con nuestra herramienta online.

Seguir leyendo: Consejos de mantenimiento para el sistema de transmisión de tu vehículo 

Imagen portada noticia
En EuroTaller se hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Puede cambiar la configuración u obtener más información sobre nuestra política de cookies aquí.