NOTICIA
11-12-2020

Consejos para conducir seguros en invierno

Alrededor del 30% de los fallecidos y de los heridos hospitalizados se producen en invierno, siendo la lluvia y la niebla las causas climatológicas que provocan más siniestros. Es fundamental que durante la época invernal tengamos el vehículo a punto y preparado ante cualquier imprevisto que pueda suceder así que tenemos que hacer la visita habitual a nuestro EuroTaller de confianza.

Estos son algunos consejos para conducir más seguros...

Lluvia, ojo a la adherencia: hay que saber adaptarse

En invierno las condiciones meteorológicas son muy cambiantes y no es raro que nos sorprenda un buen chaparrón que haga más difícil conducir. Lo primero que se debe hacer con el agua es ajustar la velocidad a unas distancias de frenada que pueden alargarse. De la misma manera, se debe dejar más distancia de seguridad con el coche de delante, por uno mismo y por los posibles errores del otro.

En este caso, con mucha lluvia, lo mejor es seguir las rodadas de otros vehículos. Allí donde la capa de agua sea menor, el neumático tiene mejor contacto con el asfalto y, además, habrá menos riesgo de aquaplaning. Hasta los discos de los frenos tienen sus dificultades con el agua. En el momento de pisar el pedal, las pastillas deben expulsar el agua presente sobre el disco, lo que retarda ligeramente la frenada en comparación con unos discos secos.

También hay que estar atentos al momento de cambiar de carril, la adherencia se puede esfumar en un instante. Sin agarre, incluso el control dinámico de estabilidad tiene un margen más reducido para realizar sus correcciones.

Ojo a las curvas: el interior puede acumular agua, por lo que si no se tiene cuidado puede acabar frenándose ese lado del coche, girándolo y llevándolo al interior de la carretera. Y si hay que tener cuidado con 'cortar' las curvas por el interior, tanto o más se debe evitar abrir mucho al dibujar la trayectoria al terminar la curva, ya que en esa zona el firme está más sucio.

Niebla=baja visibilidad

Hay que aplicar todos los consejos que se tienen cuando la visión es muy reducida. Tenemos que confiar sobre todo en los propios ojos y ajustar el ritmo de conducción al alcance de la vista. Si no alcanzamos a ver nada, el Reglamento de Circulación menciona la necesidad de llegar a detenerse, pero siempre señalizándolo adecuadamente.

Y si no se encuentra lugar donde parar con seguridad, mejor seguir desplazándose a esa velocidad que permita la visibilidad. Ver y ser vistos es fundamental con mala climatología, algo que en invierno se agudiza con el menor número de horas de sol

Ojo a la ciudad

Una rotonda en ciudad con una situación de adherencia delicada e incluso mal peraltada puede compararse a la más seria de las curvas. Las alcantarillas se pueden atascar y provocar balsas de agua, peligrosas aunque se circule despacio. Ojo a los grandes embalsamientos: más de un accidente se ha debido a tapas de alcantarillas que se han levantado, imposibles de ver.

Por supuesto, hay que desconfiar de las líneas blancas, sean señalización longitudinal o transversal, porque todavía hay muchas que deslizan al pisarlas cuando están mojadas, a pesar de las eternas reclamaciones de los motociclistas.

Aparcar con ojo

Uno de los escenarios de la ciudad que no son lo inocuos que parecen son los aparcamientos subterráneos en invierno. Cuando se moja ese suelo perfectamente pintado con el agua de lluvia que van trayendo los coches, lo convierten en una pista de hielo.

Nieve bajo control

Similar a los consejos para la lluvia, pero con la mitad de adherencia, a veces prácticamente con ninguna. Tan difícil resulta iniciar la marcha como acelerarla o detener el coche; es difícil girarlo y es difícil que obedezca al volante. En estas circunstancias reina la finura con los mandos y, cuando se lleva a un neumático a patinar, más vale deshacerlo, porque empeñarse tendrá como consecuencia más desobediencia. En este caso es mejor, si no llevamos cadenas, no ir sobre las rodadas del coche que nos precede porque puede haber hielo.

Más consejos

Conduce sin ropa de abrigo, para tener mayor libertad de movimientos. Es conveniente llevar un calzado alternativo para conducir, en lugar de botas excesivamente rígidas. Vigila presiones y dibujo de los neumáticos; escobillas de limpiaparabrisas con bordes casi cortantes para un barrido perfecto. Recordar la utilidad del aire acondicionado en invierno para desempañar rápidamente.

Para un buen mantenimiento de tu coche, encuentra tu taller de confianza más cercano, donde los profesionales de la Red EuroTaller revisamos el estado de tu coche y cuidan de su mantenimiento para que viajes cómodo y seguro.

En EuroTaller se hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Puede cambiar la configuración u obtener más información sobre nuestra política de cookies aquí.