NOTICIA
26-10-2020

Filtro de partículas: qué hacer cuando falla

A este elemento de material cerámico también se le puede conocer como FAP o DPF y se ubica dentro del tubo de escape que tiene como misión retener las partículas que generan las partículas que genera un motor diésel, aunque también lo incorpora algún vehículo a gasolina.

Una vez que ha alcanzado un determinado nivel de esos elementos sólidos que son hollín propiamente dicho, el filtro se encarga de quemarlas o incinerarlas, lo que hace que se reduzca considerablemente el nivel de emisiones contaminantes que se emiten a la atmósfera.

Es un proceso que se denomina regeneración que se produce a unos 600 grados centígrados. Aunque como sólo los turbo pueden alcanzar esa alta temperatura, el catalizador la baja a poco más de la mitad para que se pueda eliminar esa suciedad.

Problemas

Este proceso suele funcionar sin más problemas, se denomina regeneración pasiva, pero no siempre se es tan bonito ya que muchos de los coches diésel solo hacen recorridos eminentemente urbanos y entonces, no alcanzan la temperatura necesaria para carbonizar el hollín. Por lo tanto, en el filtro siguen entrando esas partículas y se van acumulando hasta que se llena.

El otro gran inconveniente surge cuando se realizan trayectos cortos, aunque no sean urbanos. Un pequeño desplazamiento diario al trabajo menor a los 20 minutos por carretera puede llegar a ser insuficiente para que el proceso de regeneración concluya.

Entonces, vuelve a iniciar el proceso en cuanto volvemos a poner el coche en marcha, pero no puede hacerlo y así sucesivamente. En algunos modelos aparecerá un mensaje de error en el cuadro de instrumentos con lo que tendremos que pasar por nuestro EuroTaller de confianza para que nos lo revisen.

Si queremos intentar evitar esa obstrucción una manera puede ser conducir a más de 60 km/hora, superando las 2.000 vueltas y al menos 15 minutos para que se produzca esa carbonización. Esto es bueno realizarlo cada 200 kilómetros recorridos.

De todas formas, la visita a nuestro nuestro EuroTaller más cercano es básica porque, si queremos cumplir con las normas medioambientales y que no se nos estropee, hay que cambiar ese filtro en muchos casos a partir de los 120.000 kilómetros, aunque si un coche hace solo trayectos urbanos puede que sea bastante antes de los 100.000.

Para un buen mantenimiento de tu coche acude a tu taller de confianza más cercano, donde los profesionales de la Red EuroTaller revisamos el estado de tu coche y cuidamos de su mantenimiento para que viajes cómodo y seguro.

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