NOTICIA
25-05-2015

Los frenos son muy importantes para tu seguridad. ¿Sabes cómo debe ser su mantenimiento?

¿Te imaginas conduciendo un coche sin frenos? No ¿Verdad? El sistema de frenado es un activo de seguridad vial y su eficacia garantía de circulación segura. Pero para que los frenos se mantengan en plenas facultades es muy importante realizar un correcto y escrupuloso mantenimiento del coche en general y de los componentes que forman parte de este sistema en particular.

¿Por qué sufren los frenos?

Hay dos factores fundamentales que influyen en el estado de los frenos. Uno es, como no, el kilometraje. Cuantos más kilómetros hagamos, mayor será el desgaste que sufrirán los frenos.

Otro factor es nuestra forma de conducir. Abusar del pedal de freno es una mal práctica común en muchos conductores. En cambio, hacer uso, siempre que sea posible, del freno motor, alargará la vida útil del sistema de frenado. Por otro lado, tampoco se puede obviar la influencia del lugar por donde acostumbremos conducir… Está claro que si circulamos sobre todo por ciudad, con semáforos, peatones, retenciones etc., el desgaste será mayor y más rápido que si viajamos por autopista.

¿Por qué compromete la calidad de la frenada la falta de mantenimiento del vehículo?

¿Qué es lo que define la calidad de la frenada de tu coche? Pues algo tan sencillo (y tan complicado) como la potencia de frenada, que está íntimamente ligada a la distancia de frenado. En otras palabras: una mayor potencia significa frenar en menos metros y por tanto en menos tiempo. Más tiempo de reacción, más seguridad ante imprevistos.

Pero no nos equivoquemos: en esto influyen muchos factores y no sólo los frenos en sí. Los neumáticos, los amortiguadores, la suspensión, la carga del vehículo… Por eso el mantenimiento del vehículo debe verse como algo integral: todos los sistemas están interconectados entre sí y mantenerlos a todos en buen estado ayuda a que tú conduzcas más seguro.

Hablemos de los frenos: ¿cuáles son los componentes del sistema de frenado que hay que vigilar?

Pastillas de freno

Las pastillas se desgastan por rozamiento así que como es de esperar hay que sustituirlas cuando, debido a su desgaste, no cumplan su función de forma eficiente.

Hoy en día, muchos vehículos incluyen un testigo que nos avisa de cuándo se deben cambiar, aunque lo mejor es revisarlas una o dos veces al año en tu EuroTaller de confianza. Es complicado establecer kilometraje como guía para la sustitución ya que, como comentábamos, son muchos los factores que influyen. Eso sí, ten en cuenta que retrasar el cambio de las pastillas puede afectar al disco, que puede acabar rayado y comprometiendo la calidad de la frenada.

Discos de freno

También se desgastan por fricción, aunque son más duraderos que las pastillas. Los discos se deben sustituir cuando se llega a un grosor mínimo que el fabricante ha señalado y nadie mejor que el mecánico de confianza de tu EuroTaller para asesorarte al respecto.

Líquido de frenos

Como casi todos los fluidos, lo que afecta al líquido de frenos sobre todo es el paso de tiempo (acaba perdiendo sus propiedades) y las elevadas temperaturas a las que está sometido. Nuestro consejo es hacerlo revisar, junto con el sistema de frenado completo, al menos una vez al año en tu EuroTaller de confianza.

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