NOTICIA
09-12-2015

¿Qué ocurre si te acostumbras a pasar demasiado deprisa sobre los resaltos?

 

La proliferación en ciertas ciudades de badenes y resaltos -más conocidos por algunos como “guardias tumbados”-, es asombrosa. Concebidos para “ayudarnos” a ser más disciplinados, para recordarnos que no debemos pisar de más el pedal del acelerador, pueden ser, ciertamente, un problema para nuestro automóvil si nos acostumbramos, por despiste o no, a pasar por encima de ellos a toda velocidad. 

Lo cierto es que el que más y el que menos ha pasado alguna vez demasiado rápido por encima de un badén  o resalto -que los hay para todo tipo de gustos y con todo tipo de colores-. Y no es menos cierto que, después de haberlo hecho, siempre nos acordamos de que no debe de ser nada bueno para nuestro coche: “que nos vamos a cargar algo”. Pues sí, amigo, no vas muy desencaminado.

¿Qué puede averiarse por pasar a toda velocidad sobre los resaltos?

  • Los neumáticos: Sí o sí, son los únicos que entran en contacto directo con ellos. Dependiendo de su diseño, serán más o menos agresivos para tus cauchos. Sobre todo si, por el uso, presentan algún tipo de corte o deformación algo más “agresivo”. Pasar muy rápido sobre los resaltos somete a un elevado estrés mecánico al neumático, que puede deformarse con semejantes impactos, desarrollar bultos o incluso cortes en los flancos o la banda de rodadura. Consemejante panorama, no sería de extrañar que en un momento dado pudieran reventar. ¡Cuidado!
  • Alineación y equilibrado: Permítenos una ligera sonrisa -sin maldad-. Evidentemente, las contrapesas de los neumáticos pueden saltar por los aires al pasar por encima de uno de estos obstáculos, y pronto empezarías a notar vibrar el volante de tu coche. Y claro, que no te extrañe que tengas que pasar por el taller a que te vuelvan a hacer el paralelo.
  • Sistema de suspensión: Seguimos hacia arriba. Después de los neumáticos, los amortiguadores son los siguientes en absorber el impacto. Y lógicamente, si repetimos frecuentemente lo de pasar rápido sobre estos obstáculos, acabaremos por acortar notablemente su vida útil. Si de media unos amortiguadores duran alrededor de entre 60 y 80.000 kilómetros, calcula… No obstante, es recomendable que cada 20.000 kilómetros, o una vez al año, un profesional revise en qué estado están, porque este tipo de impactos repetidos contribuirá sobremanera a deteriorar el aceite de su ínterior.
  • Holguras de todo tipo: No es de extrañar que los silentblocks del motor, o los cojinetes del brazo de suspensión, se resientan. Incluso un fuerte golpe puede hacer que las holguras -que pueden afectar a distintas partes y componentes- se hagan patentes, en forma de ruidos, en tu coche.

Así que ya lo sabes, precaución, amigo conductor, el resalto es peligroso. Si para tu coche ya es tarde y necesitas el consejo de tu taller de confianza, ya sabes: te esperamos.

En EuroTaller se hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Puede cambiar la configuración u obtener más información sobre nuestra política de cookies aquí.