NOTICIA
26-04-2013

¿Sabes detectar problemas en la correa de transmisión de tu coche? Anticípate a las averías

¿Te has preguntado alguna vez qué función cumple la correa de distribución de tu vehículo? ¿Sabes si la de tu coche está a punto? La correa es uno de los métodos de transmisión de potencia más comunes en los automóviles, motocicletas y maquinaria industrial. Su papel es sincronizar el movimiento ascendente de los pistones con el descendente de las válvulas. Por ello, es un elemento importante al que debemos prestar atención para garantizar que se encuentra siempre en perfecto estado, y sustituirlo, de forma genérica, entre los 100.000 y 150.000 kilómetros, o cada 5 años. No olvides, no obstante, que a partir de los 40.000 kilómetros debes comprobar su estado.

 

Antes de que la correa pueda fallar, es muy probable que ya presente signos de funcionamiento incorrecto. Por eso, y para anticiparte a una avería más cara, es más que recomendable que compruebes su estado en tu EuroTaller de confianza.

 

Llegado el momento de sustituir la correa, es más que recomendable que se cambien todos los componentes implicados en la transmisión, ya que, cuando un elemento falla, es muy probable que esto también afecte a otros componentes implicados en la misma función, como rodillos tensores y de enrollado, juntas de estanqueidad, tornillos, tuercas, arandelas... e incluso la bomba de agua en determinados modelos.

 

El fabricante de correas de distribución Gates nos ofrece algunas pistas que nos pueden hacer pensar que algo no va bien en nuestra correa de distribución.

Por ejemplo, si notamos que la transmisión es demasiado ruidosa, es posible que la tensión no sea la correcta. Puede ser demasiado alta o demasiado baja. O deberse a algún tipo de defecto en los rodamientos o una mala alineación de poleas, tensores o poleas-guía.

Si la correa vibra, la alineación no es la adecuada, o estamos ante un problema relacionado con los rodillos.

¿Correa brillante? Sospecha

Si la correa presenta brillos inusuales, es que algo puede no estar del todo bien. Si los brillos se presentan en el reverso, es posible que la alineación de las poleas-guía o los tensores no sea la adecuada.

Si el brillo es en la parte superior de los dientes, hemos de pensar que la tensión es demasiado alta, mientras que, si se localiza en la parte lateral de los dientes, probablemente será debido a un mal engranaje o a una tensión inadecuada. O muy baja o muy alta.

Si la zona brillante corresponde a los bordes de la correa, puede que la alineación sea incorrecta.

¿Grietas en la correa de distribución?

Las grietas en la correa son otro de los indicios claros de que algo no está bien. Si las grietas se encuentran en el reverso de la correa, seguramente estaremos ante un problema relacionado con la temperatura de trabajo -demasiado alta o baja-.

Si las grietas se localizan en la raiz de los dientes, la correa puede estar contaminada, aunque también hemos de comprobar la alineación y la tensión de la correa.

 

Por último, no debemos pasar por alto el estado de limpieza de la transmisión. Si está sucia hemos de revisar el estado de la protección. Si es defectuosa, no protegerá adecuadamente al conjunto del aceite, el agua o el polvo.

Y, sobre todo, recuerda que es más que aconsejable reemplazar de una vez todos los componentes de la transmisión: cuando un elemento falla, es muy probable que esto también afecte a otros elemento de la transmisión. Ante cualquier duda, lo mejor que puedes hacer es confiar en el profesional de tu taller de confianza. Tienes un EuroTaller muy cerca de ti.

 

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