NOTICIA
08-10-2015

¿Sabías que la dirección asistida también puede sufrir averías? Consejos para evitarlo

La dirección asistida es la "culpable" de conseguir que la conducción sea más accesible y agradable. Gracias a ella, podemos mover el volante para transferir ese movimiento a las ruedas, superando obstáculos como el peso o las fuerzas de inercia ¡y sin esfuerzo físico!. Cualquiera que haya conducido un coche más antiguo es consciente de ello. Por suerte, en la actualidad la mayoría de coches que circulan por nuestras carreteras cuentan con dirección asistida. Pero, ¿qué ocurre si ésta falla?

A lo largo de la historia de la automoción, ha habido diferentes sistemas y tipos de dirección asistida. En los turismos las más populares han sido la hidráulica, la electro-hidráulica y, últimamente, la eléctrica pura. Cada uno de estos tipos tiene sus ventajas y sus pequeños inconvenientes.

Mantenimiento básico de la dirección asistida

¿Eres consciente de que la dirección asistida también necesita de cuidados y mantenimiento? Muchos automovilistas lo ignoran. En realidad, las necesidades de mantenimiento de la dirección asistida son más bien pequeñas, por lo que es una pena no ser cuidadoso. Lo que sí hay que tener muy en cuenta es que el cuidado de la dirección asistida pasa a menudo por el buen mantenimiento de otros componentes del vehículo.

La dirección asistida cuenta con un líquido, el líquido de dirección, y como siempre que hablamos de líquidos es necesario revisar su nivel periódicamente. Por ejemplo, sería muy problemático que hubiese una fuga no detectada y acabáramos por quedarnos por completo sin líquido de dirección. Por supuesto, si tenemos que sustituir o rellenar ese líquido nos conviene hacerlo siguiendo al pie de la letra las instrucciones del fabricante. Y mucho mejor si lo hace un profesional de tu EuroTaller de confianza.

Nuestra forma de conducir puede hacer que la dirección asistida sufra innecesariamente. Por ejemplo, girar el volante hasta el tope muy a menudo, durante demasiado tiempo (aunque hablemos de segundos), nos puede acabar costando caro. Otros malos hábitos son pisar el freno mientras giramos la dirección al maniobrar y manejar la dirección con golpes bruscos. La suavidad debe regir prácticamente cada maniobra que hagamos.

Muchas veces, lo que parecen problemas de la dirección asistida en realidad son consecuencia de problemas en otros componentes, como neumáticos o amortiguadores. Por eso, entre otras razones, es importantísimo que los neumáticos tengan una presión de inflado correcta y que estén bien alineados, por ejemplo.

La mayoría de vehículos cuentan hoy en día con testigos en el cuadro de mandos que nos avisan en caso de problemas con la dirección asistida. Si se enciende el testigo amarillo podríamos seguir conduciendo con mucho cuidado, pero deberíamos ir a nuestro EuroTaller cuanto antes.

Igualmente, si notas cualquier comportamiento extraño o ruido, ¡no pierdas tiempo! Haz revisar tu coche en tu EuroTaller más cercano. Si aún no sabes cuál es, lo puedes encontrar en un par de clics en nuestro buscador de talleres de confianza.

En EuroTaller se hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Puede cambiar la configuración u obtener más información sobre nuestra política de cookies aquí.